divendres, 23 de gener de 2009

Opinión

Querría subrayar la monumental diferencia entre:

a) la visita del jerarca máximo de una fe concreta a Valencia, que proclama la certidumbre total y absoluta de que su deidad es un hecho innegable, (por otro lado poniendo patas arriba toda la ciudad y generando un sinfín de molestias para los vecinos), todo ello financiado con nuestros impuestos, al margen de nuestras creencias, y

b) Un pequeño anuncio pagado con financiación privada que apunta a la probabilidad de que esa deidad no exista.

Para mí se debería concluir que la propia existencia en los medios de este "debate" ya es un triunfo para los sectores eclesiásticos, ya que se da carta de naturaleza a un debate que no existe en la sociedad. Sólo sectores muy reducidos y concretos (Opus, jerarquia católica y cúpula del PP valenciano, básicamente) piensan que esta iniciativa es "polémica", cuando la gran mayoría de la gente no vé la "polémica" por ningún lado, pero si acapara espacio en los medios de comunicación, al final asumen que la postura de AVALL no será tan "mainstream" como pensaban ...

Hay que incidir en que esta iniciativa de hecho representa lo que piensa la persona normal/normal de la calle, votante del PP o de quien sea. Me preocupa asumir una postura a la defensiva en todo esto, cuando lo normal y asumido pacíficamente es que la existencia de Dios es muy dudosa, que la jerarquia católica cada vez está más alejada de las corrientes mayoritarias de opinión, y que tendrían que ser los que todavía propugnan la existencia de Dios/Alá/Yavhé o The Flying Spaghetti Monster (http://es.wikipedia.org/wiki/Pastafarismo) los que tuvieran que defender sus extremistas y lunáticos postulados.

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